En recuerdo de un vecino talentoso


El napolitano Ruótolo

En la esquina formada por el cruce de las calles 502 y 15, a lado de la vereda de la Comisaría 13ª, se encuentra una placa en homenaje a Guillermo Ricardo Ruótolo. Quién fue ese señor Ruótolo?, se preguntará el vecino que lea la placa. La hija del multifacético personaje nos suministró información que nos permite contestar al vecino.

Según un recorte sin fecha del diario La Nación, Guillermo Ruótolo, nacido en Nápoles en junio de 1876 y naturalizado argentino en 1915, era un ejemplo singular por su multifacetismo. Fue escenógrafo, arquitecto, pintor, periodista y escritor. Su padre, que era cantante lírico y empresario, encontró en él al continuador de su arte. Estudió en la Real Academia de Bellas Artes de su ciudad y también en Bologna y Venecia. En plena juventud, alternó en la tertulia artística con los más grandes pintores de la segunda mitad del siglo XIX, como Doménico Morelli, Mancinini, Micheti y otros igualmente significativos.

Antes de partir hacia nuestro país, concursó con éxito en diversos certámenes. Llegó a Buenos Aires en agosto de 1897, rápidamente entró en funciones como decorador y fue traído a La Plata por los hermanos Podestá, para diversas puesta en escena de las respectivas compañías en el primer teatro que tuvo La Plata, el Apolo.

Dentro de la Carpa de los hermanos Podestá, Ruótolo desplegó su vena creadora. Corría el año 1899 cuando, a instancias de don Pepe Podestá, nuestro artista se instaló en La Plata, siendo designado representante artístico de la ya entonces renombrada compañía teatral de Podestá. Ejerció el cargo hasta el año 1940. Su tarea como escenógrafo y sus profundos conocimientos de perspectiva fueron volcados en innumerables creaciones escenográficas, bebidas en la Italia del siglo XIX. Durante treinta años fue el escenógrafo del Teatro Argentino a partir de 1910.

Como arquitecto, quedan todavía algunos testimonios que han escapado a la despiadada piqueta que se manifiesta el despliegue edilicio de la ciudad. Ruótolo es el autor de, entre otros, de los siguientes edificios: el palacete Gibert en la diagonal 80; el tradicional comercio ubicado en calle 12 esquina 58, la Villa Atencio, la imponente catedral de Ramallo, realizada en riguroso estilo gótico, y muchos otros elocuentes testimonios de su talento arquitectónico. No podemos dejar de nombrar la remodelación del frente de madera del actual Teatro Podestá, que reemplazó la carpa que los Podestá levantaban en ese mismo predio. Al frente, tuvo durante muchos años su estudio.

Como pintor, intervino en muchas exposiciones, con los más destacados pintores de su época, como nuestro ex vecinoAtilio Boveri, Martín Malharro y Emilio Petorutti. El gran Golfo de Nápoles fue tema de nostálgicas realizaciones. En el año 1915 se inauguró en La Plata, mucho antes de la creación de la actual Facultad de Bellas Artes, el Centro de las Bellas Artes que presidió el sabio Vucetich y cuya dirección le fue otorgada a Ruótolo.

Como periodista y escritor, su tarea se diversificó en distintas especialidades: fue corresponsal de diari9os extranjeros y su pluma abarcó todos los terrenos de la literatura y lo estético. Fue corresponsal del "Italia del Popolo", de "La Patria degli italiani" y de "La Nova Italia". A no dudar, Ruótolo no tuvo pausas ni descanso, transitando una suerte de vértigo creativo incluyendo la sublime poesía. La comedia, el drama, cuentos para niños, escenificaciones musicales, la novela y la dirección teatral. También fue compañero de redacción de José J. Podestá y Carlos Guido Spano.

Su vida en Gonnet. La calle 15, que pasa por delante de su última residencia, lleva su nombre. En ese lugar transcurrió su ancianidad, rodeado del calor de su esposa e hijas, falleciendo el 9 de septiembre de 1951, mientras realizaba dos tratados, uno sobre teoría del color y el otro sobre perspectiva.

Reproduced from Issue 144 Tribuna de Gonnet June 2002